Partiendo de la premisa que el mejor residuo es el que no se genera, debemos evitar la generación de residuos, disminuyendo su grado de peligrosidad y minimizando el impacto que estos ocasionan en el medio ambiente. Las decisiones que se tomen por el sector industrial y en la gestión, concepción y fabricación de los productos, son clave en la prevención de residuos y reducción de los daños que estos puedan causar al medio ambiente.
Dependiendo del tipo de polímero, podríamos decir que el rendimiento de un Kilo de plástico equivaldría a un litro de combustible, una parte líquida, (Synoil), otra gaseosa, (Syngas) y otra final sólida denominada carbón negro.
En diferentes proporciones respecto a los plásticos, sucederá con los neumáticos fuera de uso, purines y otros residuos procesables por la tecnología que representamos.
Desde ZERO tenemos el firme compromiso en el estudio y desarrollo de las diferentes tecnologías que nos permitan alargar la vida de la materia convertida de residuo a recurso.
A través de nuestras plantas de DISOCIACIÓN MOLECULAR POR INDUCCIÓN, el residuo es procesado a fin de generar un nuevo producto, un material o una sustancia. Comienza un nuevo ciclo, comienza el Uprecycling.
Queda claro que el cerebro de la Economía Circular es el diseño transformador. Su corazón es el reciclado.
Reciclar y mantener los recursos en un ciclo permanente no es totalmente posible hoy. Se puede afirmar que existen unos límites.


